Arrugas de la frente: misión hidratación
Con el tiempo, a la piel le resulta más difícil retener la humedad óptima. Se vuelve más seca y se queda marcada más fácilmente, especialmente en la frente. Así, por la mañana y por la noche, después de desmaquillarnos cuidadosamente, hidratamos nuestro rostro, cuello y escote con un producto de cuidado adecuado.
El sol es uno de los principales aceleradores del envejecimiento de la piel. Para evitar que las arrugas de la frente se formen demasiado rápido (¡pueden aparecer antes de lo que crees!), acostúmbrate a aplicarte un protector solar de alta protección cuando salgas al sol.
¿Cuáles son los enemigos de la piel?