Nuestra piel es muy inteligente. ¿Y si los cuidados biomiméticos
pudieran imitar su composición?
Nuestra piel sabe lo que necesita y lo que es bueno para ella.
Se protege de forma natural contra los agresores externos con su barrera cutánea y sabe todo lo que necesita a diario para estar hidratada y sana.
Naturalmente, es por tanto nuestra mejor fuente de inspiración.
Para cuidar todo tipo de pieles, ya sean sensibles o no, nuestros expertos han demostrado que la imitación de la piel y sus componentes, al tiempo que se imita su estructura protectora natural, aporta los máximos beneficios. Esto se llama biomimetismo.
Por ejemplo, las propiedades de hidratación de una fórmula mimética van más allá que las de una fórmula tradicional, sin el uso de siliconas obstruyentes que pueden ser perjudiciales para el medioambiente.
Nuestra piel es inteligente y se cuida sola, basta con observarla para comprobarlo.